El debate de anoche fue una manifestación innegable de juego sucio por parte del presidente del gobierno. No sólo es que mintió con un descaro absoluto cuando le pareció oportuno, sino que además no tuvo ningún pudor a la hora de hacer trampas.
Esta vez esas continuadas interrupciones encaminadas a que Rajoy no pudiera hablar ya no pueden atribuirse a nerviosismo. Eran un táctica clara para golpear cerca del cinturón a ver si ante la bochornosa pasividad de Olga Viza podía deslizarle a su oponente un golpe bajo que lo doblara. Lo intentó con el 11-M – ¡ZP que ha sido desmentido por la sentencia de la causa! – y volvió a intentarlo con la guerra de Irak. Ahí llegó al punto más alto de su intervención y a partir de ese momento se desfondó. Al regreso de la publicidad y a pesar de que Olga Viza seguía mirando para otro lado y de que ZP continuaba con un comportamiento suficiente como para percatarse de que sus padres tiraron el dinero llevándolo a un colegio de pago – religioso y guiado por la chacha por más señas – fue perdiendo fuelle de una manera patética. La conclusión resultó, desde luego, deplorable, tanto que cuando Rajoy volvió a sacar a la niña hasta pareció que quedaba bien. También es cierto que en los minutos previos lo que había dicho el presidente del PP sobre la inmigración, la vivienda, las infraestructuras o la persecución del castellano por el gobierno nacional-socialista de Cataluña era demoledor y ZP se quedó acongojado en más de una ocasión sin poder reaccionar. No extraña que luego Caldera, el inefable señor del Tippex, anunciara el triunfo de ZP con una voz que parecía doblar a difuntos. ZP, contra lo que hubieran deseado, no había ganado y Rajoy seguía entero. Por si fuera poca desilusión, el debate de anoche tuvo una audiencia inferior en más de un millón y cuarto de personas que el anterior y hoy hemos conocido la cifra de desempleo que es pésima. El PSOE no está para cantar victoria, pero tampoco el PP para confiarse.
CRONICA POLITICA
Las circunstancias en las que se desenvuelve este nuestro país con el PSOE en el poder, me hace pensar, en múltiples ocasiones, si no nos estaremos volviendo todos locos o nos quieren hacer perder el juicio a plazos.
Este pensamiento viene dado por dos temas muy recientes que han acaparado la atención y el repudio público, cuales son: El borrador sobre la Ley del Aborto y el de la Píldora “del día después”.
Sobre el primero de los temas, al igual que un montón de españoles, (que somos multitud), me he quedado de piedra al ver las manifestaciones de esta pobre e inculta mujer, nombrada nada menos que Ministra asegurando que en los primeros meses de concepción de una criatura, ojo, no dos ni tres, sino CATORCE MESES ésta no es un ser humano. Yo me pregunto si, por una casualidad, las mujeres que ella conoce, familiares, amigas, simpatizantes etc. cuando han dado a luz se han topado con la enorme sorpresa de que han parido…por ejemplo…¡ UN LAGARTO!.
Desde el primer momento en que el óvulo queda fecundado, no cabe la menor duda, pero ni siquiera la menor duda, que se ha engendrado una vida y que el futuro nacimiento dará a la luz una criatura humana, nunca jamás un bicho raro (salvo excepciones de la naturaleza). Interrumpir esta vida es, se quiera o no, un verdadero asesinato
No se si está casada ni me importa porque ello es irrelevante pero una manifestación de esta categoría me hace pensar que si tuviésemos un Presidente del Gobierno con la cabeza bien amueblada, el cese de esta inepta sería “ipso facto” pero lamentablemente no es así ya que, son tal para cual. Yo, desde luego, al día siguiente, ya no la dejaría siquiera a que entrase en su despacho ni a recoger el bolígrafo
Por otra parte, quiere promulgar una Ley en la que, una niña ( ¿dije una niña?) ¡Ah si, me he expresado bien!, de 16 años puede abortar libremente SIN COMUNICÁRSELO A SUS PADRES. Bueno, yo es que me parto de risa, las manifestaciones de esta Ministra y sus comentarios sobre este asunto son, desde luego, propios de aquella revista denominada “La Codorniz”. Pero dentro de lo malo me alegro mucho de lo que dice esta “mujer”, pues me certifica, a ciencia cierta, por quién estamos gobernados y yo os digo: por una panda de indocumentados e ineptos que solo pretenden minar el pensamiento, la honorabilidad y las buenas costumbres de las que siempre hemos gozado los españoles.
(continuará)