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Cesar VidalCesar Vidal
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Habacuc 3, 17-18
“Aunque la higuera no florezca y no haya fruto en la viña, aunque el producto del olivo falte y los campos no den alimento. Aunque no haya ovejas en la majada ni vacas en los corrales... exultaré en YHVH y me regocijaré en el Dios de mi salvación”.

Corren malos tiempos para la economía y nadie – salvo Dios – sabe cuánto tiempo durarán, ni cómo ni dónde. Por eso, el mensaje de Habacu resulta especialmente adecuado. Existe una posibilidad real de vivir con alegría incluso en medio de las dificultades económicas más claras – el repaso que da Habacuc a las fuentes de producción de su tiempo es verdaderamente inquietante – pero esa posibilidad está vinculada de manera ineludible a la relación con Dios. El que camine a diario con él, el que confíe en Él, el que sepa lo que es una relación personal e íntima con Él, el que lo conozca de verdad, ése encontrará motivos para regocijarse y exultar incluso en medio de la peor sequía económica. Pero ¿qué será de aquel que se ha negado a aferrarse a Su mano?


Publicado en Meditación del día
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12 Comentarios


En epocas donde los malos prosperar.. a veces decimos a Dios como dijo Habacuc.. tan santo te crees que ni tocas a los impios... en un momento llegue asi en mi vida... me queje a Dios, pero entendi algo muy basico, detraz de todo esto habia un castigo, pero detras del castigo habia una enseñanza... vivir por fe y no por las circunstancias... estando en el hospital ya dudando de la existencia de Dios decidi confiar mas en El a pesar de muchas dudas y quejas, y a punto de morir en cama llore de alegria, no que tal vez iba a morir sino que entendi que es vivir por fe: morir para El.
Aunque el final del mundo sea mañana, hoy plantaré manzanos en mi huerto”
[11] Enviado por JESED el 27/03/2008 a las 19:00:43


El Libro de Job nos enseña como en ocasiones parecen prosperar los malvados y sufrir desgracias los buenos, pero que no podemos comprender los designios divinos, como no podemos comprender Su Creación.
Así "y respondió Yavhé a Job de en medio del torbellino, diciendo: ¿Quién es este que empaña mi providencia con insensatos discursos?. Cíñete tus lomos y voy a preguntarte para que me instruyas. ¿Dónde estabas tú cuando fundé la tierra?. Indícamelo si tanto sabes." (Job 38,1-4).
[12] Enviado por PASCAL el 24/04/2008 a las 21:33:52


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