De Don Bernardo y de Villa
DE DON BERNARDO…
El domingo por la tarde me encontraba en el teatro cuando me llegó un sms comunicándome la muerte de don Bernardo Herraez. No pude evitar sentir un pujo de pesar porque don Bernardo había sido la COPE y resulta difícil no pensar que con su fallecimiento se produce, de manera extrañamente simbólica, el anuncio de que la COPE, al menos aquella COPE, también ha muerto.
Recuerdo con facilidad la primera vez que hablé con él más allá de unas cuantas palabras de protocolo. Fue en la segunda temporada como contertulio en la Linterna que a la sazón, dirigía Federico. No tenía yo cargo alguno ni cosa que se le pareciera, pero ya habían comenzado a llegarle a la dirección de COPE cartas y mensajes insistiendo en que mi presencia era indeseable en un medio cuyo propietario mayoritario era la Conferencia episcopal. Alegaban los anónimos delatores que yo era protestante – algo que, por otra parte, sabía todo el mundo – y que no creía en buena parte de los dogmas católicos relativos a María. No estaba mal escogido el ataque porque si hubieran dicho que no creía en la infalibilidad del papa o en la transubstanciación a nadie le hubiera sorprendido, pero tampoco nadie se hubiera sentido ofendido. Hubiera parecido simplemente natural. Las cuestiones relacionados con María apelan más al corazón y para algunos católicos no profesar todos los dogmas que creen al respecto resulta ofensivo, como si se pusiera en duda la honra de su madre. Se daba la circunstancia de que tiempo atrás había yo publicado tres trabajos de investigación en Ephemerides Mariologicae sobre la influencia de los apócrifos judeo-cristianos en la aparición de una serie de creencias populares que, siglos después, cristalizaron en dogmas católicos y, pertrechado con aquellos artículos, me dirigí al despacho de don Bernardo. Pensaba yo que si la revista mariológica de mayor prestigio en el mundo había publicado cosas mías quedaría de manifiesto que no era un “blasfemo” como pretendían con insistencia mis anónimos acusadores. Don Bernardo me recibió en su despacho y prácticamente no me permitió defenderme. Me dijo que en la casa estaban muy contentos conmigo y que se veía que era una persona formal y de bien. Luego formuló una ambigua referencia a los denunciantes que, más o menos, venía a resumirse en que todos sabemos que en este mundo abundan los hijos de madre de dudosa honestidad y que no debía preocuparme por ello. Tras semejante exposición, me despidió con aquella mirada acristalada que cabalgaba sobre una sonrisa inefable. Aquello significó una tregua para mi que iba a extenderse hasta el segundo año en que dirigí La linterna, pero yo no podía imaginarlo entonces. Tampoco me podía imaginar el comentario que disparó Carmen Tomás cuando le conté la historia. “¿Blasfemo tu?”, dijo sorprendida, “¡pero si eres el único que cree por aquí!”. Exageraba Carmen, pero yo se lo agradecí.
En los años siguientes, volví a cruzarme con don Bernardo en presentaciones de temporada y cosas parecidas, pero no volví a hablar con él hasta que me citó a su despacho, esta vez en la sede de la Conferencia episcopal y no en COPE, para decirme que si estaba dispuesto a asumir la dirección de La linterna y advertirme que de mi se esperaba que respetara el ideario de la casa y nada más. Le dije yo que no había problema aunque le recordé, por si se le había olvidado, que era protestante. A don Bernardo no pareció importarle una higa aquella circunstancia y sólo enfatizó que si mi audiencia caía por debajo del medio millón de oyentes podía dar por acabado mi paso por La linterna. Bien pensado era lógico porque don Bernardo no dirigía el Santo Oficio sino una cadena de radio. Acepté yo seguramente más por inconsciencia que por fe aquella condición, pero lo cierto es que siempre la audiencia se mantuvo entre los más de seiscientos mil y, ocasionalmente, superó los setecientos mil de manera que no hubo necesidad de que don Bernardo me echara. Dios – no me canso de repetirlo – es muy misericordioso.
Tiempo después me contaría Fernando Giménez Barriocanal que don Bernardo le había apuntado en alguna ocasión que, dado que yo era un buen muchacho, quizá él podía emplearse en la tarea de persuadirme para que me pasara a la iglesia católica. Fernando que siempre ha sido muy inteligente – buena prueba de ello es que insistió en la permanencia de Federico y de un servidor en la COPE hasta la hora antes de que nos echaran – le respondió a don Bernardo que no pensaba que semejante labor diera fruto y se dedicó a otras tareas más fecundas. Por lo que a mi se refiere, puedo decir que don Bernardo nunca me puso traba alguna a mi trabajo, que nunca se dedicó a colocar palos en las ruedas y que nunca dejó de dispensarnos una libertad más que notable. Quizá sin saberlo, don Bernardo aplicaba la vieja doctrina liberal del “laissez faire, laissez passer” y por eso la COPE iba cada año mejor que el anterior.
Cuando Federico presentó su extraordinario El milagro de la COPE quise yo rendir tributo a don Bernardo señalando en pública presentación que se le echaba mucho de menos. No exageré lo más mínimo. Apenas habían pasado unos meses de su salida de la presidencia de COPE y la añoranza era mayoritaria.
Con todos sus defectos – que imagino que tendría – don Bernardo supo crear una COPE que pasó de ser una diseminación de emisoras que no escuchaba casi nadie a una cadena que, oficialmente, era la segunda de España aunque, personalmente, estoy convencido de que con Federico se convirtió en la primera. Lo hizo porque siempre supo desconfiar de esos a los que Luis Herrero bautizó acertadamente como “católicos profesionales”, porque tuvo claro que para que te oyeran había que hacer un buen producto que escucharan desde el primer día centenares de miles de personas y porque nunca dudó de que la radio siempre es el terreno en el que juegan con éxito sólo las estrellas. Seguramente, por eso, no dudó en fulminar a Ferrari cuando fracasó estrepitosamente sucediendo a Luis del Olmo y tuvo el ojo de colocar al frente de La mañana a Antonio Herrero y a Federico Jiménez Losantos.
No seré yo de los que repitan el chiste macabro que dice que don Bernardo ha muerto de “EGM doble”, pero la verdad es que la COPE que él levantó está muerta y no alcanzo a ver indicios de resurrección. Allí donde esté, don Bernardo, muchas gracias y descanse en paz.
… DE VILLA
Hace unos meses tuve que salir en defensa de Alfonso Coronel de Palma al que algunos querían convertir en chivo expiatorio del desastre de la COPE. Tengo que hacer lo mismo con Ignacio Villa al que en estos momentos algunos desean sacrificar para que lleve sobre los hombros todas las culpas de la agonía de una cadena que fue, oficialmente, la segunda de España y que ahora es la quinta.
Conocí a Ignacio Villa gracias a sus columnas en Libertad digital. Era duro, agresivo, contundente, con un estilo que, llevado a la radio, le llevó a convertir en un éxito La palestra y que encajaba a la perfección con Federico. Creo que ésa era la razón por la que Federico lo apreciaba enormemente e incluso llegó a pensar en promocionarlo todavía más que como jefe de informativos de la COPE, un cargo que Ignacio Villa debía de manera directa a Federico. Durante años lo tuve en mi tertulia y siempre aprecié esas mismas cualidades.
Cuando llegó la hora de nuestra expulsión de COPE, para sorpresa de no pocos, Villa eligió bando y fue premiado con la dirección de La Mañana. Lo primero siempre me pareció normal porque cada uno sabe donde están sus lealtades; lo segundo siempre me resultó un grave error porque estaba abocado al fracaso. Es posible con todo, que el desastre hubiera sido menor si Villa se hubiera mantenido en su estilo de siempre, capaz de desatar, por ejemplo, las amenazas de Carlos Carnicero en 59 segundos. Y ahí vino su equivocación más trágica. Adaptándose a los nuevos rumbos de COPE, Ignacio Villa se distanció de lo que había hecho la cadena en la última década y media y asumió un estilo blando y apaciguador que no le correspondía y que no resulta verosímil. De la noche a la mañana, él – que se complacía en llamar Pepiño a José Blanco, una conducta que tuve que afearle suavemente más de una vez – pasó a llamarlo don José y a colmarlo de lisonjas junto a María Teresa Fernández de la Vega, Bono y la más diversa cohorte de nacionalistas catalanes y gallegos. Ha sido el hundimiento, pero, con el corazón en la mano, ¿podía haber resultado de otra manera?
Ahora piden su cabeza como si enseñándola a la multitud regresaran todos aquellos que no oyen la COPE porque,
en palabras del padre Bru, la cadena está a la búsqueda de la excelencia. Es una villanía comportarse así con Ignacio Villa. Quizá su pecado fue grande al prestarse a obedecer órdenes de gente que no estaban capacitadas para darlas, pero ¿por eso tiene por qué convertirse en el macho cabrío que expía los pecados de todos? ¿Se imagina alguien que se hubiera juzgado al comandante de Buchenwald y a cambio se hubiera eximido de responsabilidad a las SS, a Himmler y a Hitler? Pues no. La responsabilidad de lo sucedido en COPE se halla no tanto en Ignacio Villa como en directivos que decidieron que sabían de lo que no escuchaban y que adoptaron decisiones sin pensar en lo que podría suceder con la empresa y sus trabajadores; en ambiciosos que pensaban que arrojados a las tinieblas Federico y yo habría abundante botín que repartir y se han encontrado con que ahora llaman a puertas que nunca pensaron; en sindicalistas que callaron aunque estaban advertidos de lo que iba a pasar; en trabajadores que miraron hacia otro lado pensando que la tempestad no les alcanzaría y en propietarios que se lavaron las manos como el conocido procurador romano si es que no se jactaron incluso de haberse deshecho del Federico que mantenía con su trabajo y sudor a la cadena COPE. Con semejante cuadro echar la culpa de todo ahora a Ignacio Villa no es sólo injusto. Constituye una vileza sin nombre. ¡Don Bernardo, cuánto se le echa de menos!
La operación “Salvad a Garzón” tiene más trascendencia de lo que parece a primera vista. Reproduzco uno de mis últimos artículos sobre el tema.
En 1920 fueron detenidos en Estados Unidos dos anarquistas italianos llamados Sacco y Vanzetti. La acusación que pesaba sobre ellos no era de carácter político sino que estaba relacionada con un delito común, en concreto, el atraco a una fábrica de zapatos y el asesinato de uno de sus empleados para robar la nómina. Convencidos de que semejante causa podía servir para desacreditar a los Estados Unidos como una nación racista enemiga de los inmigrantes, los agentes de la Komintern iniciaron un movimiento internacional de propaganda encaminado a lograr la liberación de Sacco y Vanzetti a sabiendas de que Sacco era efectivamente un asesino, de que Vanzetti era su encubridor y de que su abogado, al saber la verdad, había decidido abandonar su defensa. En el curso de la campaña internacional de propaganda, los agentes de la Komintern llegaron incluso a reunir más de medio millón de dólares para la defensa de los anarquistas, aunque sólo seis mil dólares fueron empleados con ese fin. A decir verdad, cualquier resultado del proceso beneficiaba a la Komintern. Si Sacco y Vanzetti eran absueltos, la Komintern habría logrado quebrantar el principio de legalidad en una nación respetuosa de la ley como eran los Estados Unidos; si, por el contrario, eran finalmente ejecutados, tendrían dos mártires antiamericanos. Decididos a no dañar la causa del anarquismo, Sacco prefirió callar la verdad a salvar la vida de Vanzetti y lo mismo hizo éste convencido de que ahora su vida tenía un sentido. Así, gracias a un asesino, a un cretino sectario y a la acción de la Komintern nacía uno de los mitos fundamentales de la izquierda. Rememoro esta historia porque el procesamiento del juez Garzón por tres causas de notable gravedad ha deparado a la izquierda y a los nacionalistas una ocasión envidiable para avanzar en su tarea de demoler el estado de derecho y de intoxicar a los ciudadanos con una propaganda guerracivilista. Si Garzón, finalmente, resulta absuelto tanto la izquierda como los nacionalistas podrán felicitarse porque han logrado doblegar al Tribunal Supremo y acabar con uno de los pocos vestigios de independencia judicial que aún quedaban. Si, por el contrario, Garzón es condenado, tanto la izquierda como los nacionalistas contarán con un mártir al que, en términos generales, aborrecen, pero al que podrán agitar como una supuesta señal del regreso del fascismo, un fascismo imaginario que sólo podrá ser conjurado votando a ZP y a sus aliados nacionalistas. En uno y otro caso, Garzón podrá regresar a las listas del PSOE como en los años del GAL y la corrupción, y, como en la farsa de la campaña internacional a favor de Sacco y Vanzetti, si sale cara ganará la izquierda y si sale cruz, perderán los que se le opongan. Pese a todo, las resoluciones judiciales no son iguales ni indiferentes para la sociedad. Por encima de cualquier otra consideración, lo que debe prevalecer en todo momento, es la legalidad y el respeto por el ordenamiento jurídico. Debe cumplirse la ley de manera escrupulosa sin que en ese cumplimiento interfieran los intereses políticos de unos y de otros porque si la ley es respetada y si los jueces cumplen con su misión, estaremos a salvo de la iniquidad por mucho que vocifere la propaganda. Pero si la ley es despreciada y los jueces se amedrentan por los gritos de las hordas, entonces… entonces estaremos a un paso tan solo de la creación de las checas.
1005 Comentarios
Buenas noches, don César. A mí no me importa mucho en lo que crean las personas, si acaso me importa que crean —o no crean— por convencimiento y no por simpatías políticas, prejuicios familiares, etc. Ése es uno de los problemas de hoy, y seguramente de otro tiempo, que hay gente que acaba siendo de una religión como quien es forofo de un equipo de fútbol o que acaba siendo atea en plan militante: volviéndose loca por convencer a los demás de que Dios no existe, como sin en ello les fuera la salvación. Siempre he visto absurdo que dichas cuestiones hagan, incluso, llegar a las manos a algunos sujetos; total, lo que tenga que ser, será, ya lo veremos cuando nos muramos, es infértil y poco provechoso enfadarse por querer imponer un punto de vista sobre
la política del otro mundo; y más cuando tenemos tantos problemas con la de este mundo y también con otras cosas que no son política. Supongo que, por lo que dices, don Bernardo lo vería de un modo parecido; el que trazara un plan para que te pasaras al catolicismo no tiene que ver con esto, es que ya sabes que entre las tareas de los curas está la misión, el proselitismo y tal.
De Villa yo no sé, porque además sólo le oí un día de la nueva etapa; fueron si acaso dos minutos, Y ¿sabes por qué fue tan poco tiempo? Porque llevó a Bargalló o a uno de ésos de ERC (no estoy seguro del nombre). Y el tío habló allí de sus aspiraciones independentistas, tan tranquilo. Tampoco sé qué parte de culpa tiene en eso Ignacio Villa, supongo que, como dices tú, no será toda suya; aunque al menos es culpable de haberse sometido al encargo de llevar a un tipejo del que cualquiera hubiera imaginado que iba a echar a la audiencia (esto, en el supuesto de que no fuera idea suya, en cuyo caso...) La audiencia de la COPE no puede sentirse a gusto con esos invitados, es de cajón; ni los que se han ido ni los que se han quedado.
En cuanto a la audiencia de calidad del padre Bru, pues qué se puede decir que no hayáis dicho tú y Federico ya, que es una majadería, con todos los respetos para el cura. Pero... vamos, que no me entere yo de que la Noche de César la escucha un gitano o un moro, eh, a ver si me va a ensuciar la onda.
Y qué más; ah, lo de Garzón. Has dado en el clavo, ése es el problema; si le condenan, malo, si le absuelven, malo también. Es que estos provocadores de guerras civiles son tremendos, tienen una estrategia napoleónica. Digo lo cual porque me he acordado de la anécdota ésa que se contaba del general francés (que la sabrás, seguro). Cuando fue un emisario del enemigo a decirle no sé qué, Napoleón, delante de éste, le comentó a uno de sus oficiales que atacarían al día siguiente al amanecer. El emisario pensó que le había tomado por idiota, y estuvo seguro de que no atacaría a esa hora; sin embargó, sí que lo hizo. Claro, con decir eso ya hizo polvo al enemigo; porque si sospechas que verdaderamente va a atacara al amanecer y después de darte el madrugón ataca por la noche... Y aunque ataque por la mañana, ya ha sembrado la duda, eso ya hace que se le espere con nerviosismo o que a lo mejor los soldados no duerman bien pensando en el acontecimiento, lo cual es una ventaja para el que va a atacar. Siempre va a perjudicar al otro.
Un abrazo fuerte.
[
11] Enviado por
Cualquie el 21/04/2010 a las 01:01:06
Estimado don César:
Coincido con usted en cuanto a la personalidad de don Bernardo. Alguien capaz de elevar la cadena COPE al lugar donde ha estado es porque tiene valores que van más allá del directivo simple y llano de una empresa.
Descanse en paz.
En cuanto a Ignacio Villa siempre me ha parecido un colérico que se reprime y que indudablemente ha escogido bando.
Alguna vez pongo la COPE,le tengo cariño a la cadena porque llevo escuchándola casi antes de fundarla,cuando era Radio Popular de cada ciudad,pero ahora,con Villa al frente y otros profesionales quizá menos capacitados para determinados programas aburren a las ovejas.
Deseo que Esradio siga creciendo aunque reconozco que no todos sus programas me agradan.
Pienso que ambas,COPE y Esradio,podrían haberse beneficiado mutuamente,pero la vida es así.
Un saludo.
[
12] Enviado por
Caminante el 21/04/2010 a las 03:22:16
BUENOS DÍAS, BANDARRAS neo-hilanderos; ya nos enredaremos en el cordel. ¿O es un bramante?
Que SAN ANSELMO DE CANTORBERY nos infunda ánimos pa seguir luchando contra estos liberticidas vendepatrias.
Palmaris, CARPE DIEM (quam minimum credula postero).
[
13] Enviado por
UTECO el 21/04/2010 a las 06:54:59
ELMENESTEO #7 (número bíblico donde los haya):
Este post va dedicado pa LOS que tienen la inmensa suerte de poder otear la mar todos los días; pa LOS que tienen la enorme fortuna de contemplar esa maravillosa fusión del Cielo con el Océano; pa LOS que les es dable vislumbrar como Dios se refleja en la saladas aguas de una ría; pa LOS que pueden permitirse el lujazo de admirar todas las noches la ESTRELLA DE LOS MARES; pa LOS que su tierra mira a LA MAR y encima lleva el BENDITO NOMBRE
¡... DE MARÍA!...
¡Salve! Estrella de los mares.
De los mares Iris de eterna ventura,
¡Salve! Fénix de hermosura,
Madre del divino amor.
De tu pueblo los pesares
tu clemencia dé consuelo.
Fervoroso llegue al cielo
hasta Tí, hasta Tí nuestro clamor.
Salve, salve, Estrella de los mares
Salve, Estrella de los mares...
Sí, fervoroso llegue al cielo
hasta Tí, hasta Tí nuestro clamor.
Salve, salve
Estrella de los mares
Estrella de los mares
¡Salve! ¡Salve! ¡Salve, Salve!
Un abrazo, suertudo bandarra...
P.D. Dedicado, en definitiva, pa LOS que pueden cantar
LA SALVE MARINERA acariciados por la brisa atlántica. (¡Cochina envidia la mía!)
[
14] Enviado por
UTECO el 21/04/2010 a las 07:48:01
¡Buenos días a la gente de bien!
Gracias por el nuevo hilo, don César, aunque me temo que dará poco de sí porque son temas bastante trillados ya desde hace mucho tiempo.
Sobre la COPE ¿qué podría decir yo que la vi nacer y crecer en mi ¡ay! ya lejana adolescencia? Pude ver cómo una emisorilla de tres al cuarto y que atufaba a incienso, por obra y gracia de un puñado de jóvenes locos y muy valientes, se convertía en una fuerza de la naturaleza que llegó a tener tal influencia en la sociedad de la época que sus mismos fundadores decidieron caparla. Aquellos jóvenes cuya mayoría vive aun y recuerda esa época, podrían contar que los exiliados de Radio Vida de Sevilla fueron el embrión del casi único faro de cultura de entonces, como fue la segunda cadena de TVE. Ahora, casi cincuenta años después, la historia se repite con César y Federico.
A partir de ahí, ya podéis suponer lo que me importa el destino de una COPE emasculada por sus propios directivos. Quizá sea por aquello del voto de castidad.
Respecto al Garzón ese, estuve de acuerdo con el artículo de La Razón que leí en su día y que encabeza el hilo. Es un ejemplo perfecto de trampa saducea y no hay un Jesús para responder escapándose por la tangente. De acuerdo en hacer prevalecer la Justicia por encima de todas las cosas; de la mano de la Ley como defendía sir Thomas Moore, ese señor que tan antipático le cae a nuestro anfitrión y que los tenía como el caballo de Espartero.
Quiero terminar, hermanos, con un toque de humor de un personaje que me cae fatal, pero a quien tengo que reconocerle sus méritos. Ahí os dejo el enlace al artículo de Ussía:
http://www.larazon.es/noticia/9740-romance-del-beso
Un abrazo a los míos,
Buenos días, Palmaris rehilados, ovillados e incluso deshilachados,
que vuestros Dioses bendigan a nuestro anfitrión por correr un tupido velo, como algunos le pedimos en el hilo anterior.
Veo a UTECO pelín puntilloso con lo que él cree puyitas de César a los blogueros.
Puyitas son, pero contra "otros".
Por otra parte, "verdaderamente" es su estilo.
ASUNTO COPE
Hablemos claro. La Iglesia, ya en los '90, decidió plantar cara a los pijoprogres para salvarse de su ofensiva con todo y sin cuartel.
Para eso fichó a Antonio Herrero.
Por eso se les abrieron todas las puertas conservadoras y democristianas a los liberales.
El golpe del 11-M les pilló con el pie cambiao y se vieron arrastrados por la corriente de indignada honradez de Fede.
Esto les hizo salvar los muebles hasta 2008.
Pero les llegaban cantos de sirena para que prescindiesen de los molestos liberales que arrastraban a los cristianos y conservadores por las procelosas "conspiranoias" del 11-M.
Si prescindían de esos irreductibles "piraos" todo iría bien, cesarían los ataques, volverían las prebendas, canongías, aggiornamentos y granjerías.
Les convencieron de que arrojándolos a las tinieblas mediáticas exteriores los aplastarían y borrarían pronto su memoria.
Les pusieron como ejemplo de su poder la reconversión lograda en el ex PP y les convencieron de que no podían quedarse solos y aíslados de su feligresía en manos de unos chalados liberales que, además, eran ateos y herejes.
Les doraron la pildorita halagándoles por la potencia y solidez de la posición obtenida.
Les convencieron de que, uniendo su potencia de fuego a la pijoprogre, minimizarían los daños de la operación.
Y, los muy traidores, pero aun mas capullos, picaron.
La operación se firmó al mas alto nivel, entre la Vicepollo y el Tarsicio.
ASUNTO VILLA
Este miserable canalla no es mas que un sicario envidioso, resentido, trepa y con una injustificada vanidad.
ASUNTO GARZÓN
Me mantengo en todo lo dicho en el hilo anterior y me juego pinchotortilla y caña a que llevo razón.
Sl2P
[
16] Enviado por
curro el 21/04/2010 a las 10:07:37
Buenos días amigos,
Gran UTECO:
"Dale limosna, mujer,
que no hay en la vida nada
como la pena de ser
ciego en Granada."
Francisco Alarcón de Icaza
_____________
El honorable Montilla, el memorable cataluz, el inmejorable señuelo para los andacatalanes manejables, --sociatas de vicio y de oficio-- ni habla, ni escribe, ni siente, ni padece en catalán. Pero, ¡Ah! El destino y los años de servidumbre, lo han colocado de súper comisario político y se dedica a perseguir con saña la lengua de sus padres, mientras chapurrea la de sus señoritos para congratularse con ellos y “perrear” por sustanciosos emolumentos y prebendas, en gananciales con su santa esposa y viceversa.
Posición social y económica; treinta monedas que le permite llevar a sus hijos a un colegio donde aprendan una lengua con futuro y perfeccionen el castellano; posición política y cargo de manijero que le permite, sin sospechas, ver desde el carril como padecen los demás, lo que a él ni le salpica. Sin escrúpulos… todo sea por la independencia de estas tierras, dirá para sus adentros. Que al fin y al cabo “jo sóc un forater” ¿No? Concluirá. ¡Toda la vida de sacristán y no se entera donde está el campanario!.
Montilla, Montilla… Convéncete, no dejarás de ser un charnego. Por mucho Cartier que lleves en la muñeca, por mucho dinero que te metan en tus cuentas corrientes, por mucha moqueta que pises y por mucho que te pasees en limusina tuneada con chofer de librea y fornidos guardaespaldas. No dejarás de ser un vulgar empleado de la aristocracia catalana, de los socios del Palau y del Liceo, de la Cataluña profunda, de la Barcelona burguesa y de los socios del Barça. No eres más que la cabeza de turco (cara, desde luego), que rodará si llega el caso. Ya, hoy. Eres la anchoa sobre el huevo duro que se comerá Zapatero y Mas.
Ya estás amortizado, usado y descartado; ya has dejado de ser el señuelo para los auténticos trabajadores, incautos, socialistas y andaluces. Ya se ha olvidado “todo quisqui” de los mil millones. No te esfuerces, que te van a salir las almorranas, no te acalores, no sufras, no eches tantos #######, que es para nada.
Los catalanes quieren seguir así eternamente, luchando contra la lengua castellana, contra el individuo castellano, contra el foraster: es un buen negocio, además de una fantasía para alardear en sociedad. En esa sociedad que quisiera ser independiente, mientras la patria siga siendo de su propiedad.
Pero por favor sin sustos, ni sobresaltos. Todos lo sabemos, y tú deberías ser el primero: la sentencia de marras del TC, sobre el “estatutcomosea” indicará su corrección, sea la que sea, para que todo siga siendo lo que es: una solemne bobada y, sin lugar a dudas se hará público cuando la jugada convenga. Faltaría más.
Convéncete Montilla; entre el repartidor de butano y tú solo hay una diferencia, sustancial, valiosísima, fundamental claro: la honradez del hombre de la bombona.
Un abrazo, Palmaris.
Buenos días don César y hermanos Palmaris y allegados. Como lo prometido es deuda y ayer me quedé con las ganas entro al trapo del nuevo hilo.
La primera parte acerca de don Bernando es impecable. Después de todo de bien nacido es ser agradecido y por lo que cuenta en esa primera historia don Bernardo era buena persona y práctico en los negocios.
Lo de Nacho, traidor, Villa, supongo que no hay que dar más vueltas, puede que no tenga toda la culpa pero aplaudió con las orejas porque se quedaba con la perita dulce de las mañanas. La justicia poética sería que ustedes acabaran comprando las emisoras, porque de lo contrario se cumplirá la "pesadilla" de la que hablaba en el hilo anterior sobre del Olmo: a saber, una fusión de punto radio, Onda cero y Cope y a tomar por saco la pluralidad informativa.
y sobre Garzón, ¡Ay! que decir de Garzón. Escuche el editorial en el que hablaba de "hacer martir" a Garzón, pero es que Garzón puede ser muchas cosas, juez estrella-ó, vedette, el novio en la boda, el niño en el bautizo y hasta el muerto(luego resucitao usease un zombi) en el entierro pero no le veo carácter para ser martir. Además hay una parte de los suzialistas que están frotandose las manos con la posibilidad de defenestrarle y brindaran con champan el día que le aparten de una p##a vez de la magistratura.
Aparte de todo esto los nuevos agitadores son tos uno "aburguesados" en el peor sentido del término y si no miremos a los titirizejas, que se iban a encerrar, de 10 a 8, y ni siquieran llegan a la hora prevista porque es muy temprano. Al menos los bolcheviques tenían más "nervio", estos son unos "blandiblu" que no tienen ni media torta y además estas a un paso del geriatrico y a dos del dr Montes.
Pero todo es cuestión de esperar lo que se hace esta semana y la siguiente, no creo que se tarde más en descubrir si los del TS son tan arrastraos como en el TC que llevan 3 años y pico para seguir haciendo el ridículo más espantoso.
Amigo P.I.,
al juececito dale por fodido.
Pero contento.
En 2012 de Mesías Contra el Mal, de nº 2 de zETApé.
Hasta las munipas martirologio.
P'al verano de 2011 la resurrección
Y pa las generales de 2012 la Ascensión al Olimpo pijoproge.
Al tiempo.
Sl2P
[
19] Enviado por
curro el 21/04/2010 a las 10:33:20