Ayudas y contribuciones
Funciona con Kickstarter Queridos amigos: como ustedes saben el programa La Voz se realiza con un equipo reducido – aunque me atrevo a decir que excelente e incluso inmejorable – con un director y alguno de los colaboradores que no han percibido un solo céntimo por su labor. El programa no cuenta con medio económico alguno y, de la manera más firme y consciente, no percibe ingresos por publicidad pública o privada.

Hoy comenzamos un nuevo crowdfunding con la misma empresa estadounidense con que lo realizamos el año pasado. La meta está en reunir la cantidad total de setenta mil dólares por la sencilla razón de que, a pesar de que son muy modestos los sueldos del personal, los gastos se han incrementado más que considerablemente. Otro año más, el director y alguno de sus colaboradores seguirán sin percibir pago alguno por su labor.

Como en otras ocasiones anteriores, nos limitamos a cumplir con nuestro deber, a esperar que la gente responsa y a confiar en Dios. Es nuestro deseo que a este crowdfunding contribuyan los que escuchan La Voz y consideran que merece la pena mantener un programa que es libre y veraz, entre otras razones, porque – insistimos en ello - no depende de publicidad privada e institucional. Con todo, si no hay gente suficiente que desee mantener abierta esa ventana a una información libre e independiente, lo aceptaremos. Los oyentes lo habrán decidido, cerraremos el programa y a nosotros nos quedará la satisfacción de haber perdido mucho dinero, pero, al menos, haber servido a los demás hasta donde pudimos. A continuación, nos dedicaremos a otras tareas en beneficio de nuestros congéneres. Hay mucho campo por trabajar y, con seguridad, no nos faltarán causas nobles a las que dedicarnos. En cualquiera de los casos, gracias adelantadas por lo que suceda.

Si desean colaborar para que este espacio de libertad y verdad pueda escucharse desde Groenlandia a la Tierra del fuego pueden conseguirlo haciendo click en los enlaces a continuación. Este año, por segunda vez, realizamos el crowdfunding via Kickstarter, el sistema más seguro disponible en Internet para recaudar fondos, que sólo se emplearán en los gastos derivados del programa La Voz. God bless ya!!! ¡¡¡Que Dios los bendiga!!!




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Usted puede ser un asesino

30/09/2015
Publicado en Actualidad, Teatro
​A medida que pasan los años desconfío más de las novedades y me aferro más a los clásicos. Hace apenas unos días pasaba por España tras más de dos años de exilio y tuve ocasión de comprobarlo yendo a una función de Alfonso Paso que se representa en el teatro Muñoz Seca de Madrid.

Dejo constancia de que hubo testigos por si algún quebrantador sistemático de los derechos humanos afirma que andaba por Crimea y me incluye en una lista negra más. En un panorama marcado por lo soez, lo ordinario y lo cutre, Usted puede ser un asesino nos lleva a un área prodigiosa donde se han entretejido magistralmente el thriller policíaco, la alta comedia e incluso la crítica social. Partiendo de un hecho banal – dos maridos de Rodríguez que deciden echar una cana al aire – Paso logró hilvanar una magnífica comedia capaz de provocar carcajadas durante dos horas y, a la vez, de exponer que lo que parece sencillo procede de un trabajo extraordinariamente meticuloso como afirmaba el magistral Alberto Closas. Paso fue arrojado a las tinieblas externas durante la Transición porque no era de izquierdas e incluso podía considerarse conservador. En realidad, a Paso sólo se le puede definir con la palabra genio y esa cualidad – sumada a la circunstancia extraordinaria de llegar a tener ocho obras en cartel a la vez en los teatros de Madrid – no se le podía perdonar en España. En uno de los últimos estrenos protagonizados por el malogrado Pepe Sancho escuché a un crítico decir: “¡Qué mal nos hemos portado con Benavente!”. Paso lo superó desde muchos ángulos y con él se han conducido peor. Por eso fue para mi una gran alegría asistir a este montaje de José Luis Gago – al que nunca se le agradecerá bastante su esfuerzo por recuperar los clásicos españoles – en el que Simón y Enrique, Margarita y Brigitte y el magníficamente interpretado inspector Hilario vuelven a la vida para mostrarnos no sólo que cualquiera puede ser un asesino – eso ya lo escribió de manera mucho más sesuda Patricia Highsmith – sino que el talento, en este caso el de Paso, acaba resurgiendo siempre y, al compararlo con la mediocridad reciente, brilla como una esperanzadora luz en medio de las tinieblas. Es posible que pasen años antes de que vuelva a pisar mi tierra natal, pero en esta ocasión, junto a otros recuerdos entrañables como un inolvidable campus literario o una comida en la sede de La Razón, me llevo esta función en el Muñoz Seca.







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