Ayudas y contribuciones
Funciona con Kickstarter Queridos amigos: como ustedes saben el programa La Voz se realiza con un equipo reducido – aunque me atrevo a decir que excelente e incluso inmejorable – con un director y alguno de los colaboradores que no han percibido un solo céntimo por su labor. El programa no cuenta con medio económico alguno y, de la manera más firme y consciente, no percibe ingresos por publicidad pública o privada.

Hoy comenzamos un nuevo crowdfunding con la misma empresa estadounidense con que lo realizamos el año pasado. La meta está en reunir la cantidad total de setenta mil dólares por la sencilla razón de que, a pesar de que son muy modestos los sueldos del personal, los gastos se han incrementado más que considerablemente. Otro año más, el director y alguno de sus colaboradores seguirán sin percibir pago alguno por su labor.

Como en otras ocasiones anteriores, nos limitamos a cumplir con nuestro deber, a esperar que la gente responsa y a confiar en Dios. Es nuestro deseo que a este crowdfunding contribuyan los que escuchan La Voz y consideran que merece la pena mantener un programa que es libre y veraz, entre otras razones, porque – insistimos en ello - no depende de publicidad privada e institucional. Con todo, si no hay gente suficiente que desee mantener abierta esa ventana a una información libre e independiente, lo aceptaremos. Los oyentes lo habrán decidido, cerraremos el programa y a nosotros nos quedará la satisfacción de haber perdido mucho dinero, pero, al menos, haber servido a los demás hasta donde pudimos. A continuación, nos dedicaremos a otras tareas en beneficio de nuestros congéneres. Hay mucho campo por trabajar y, con seguridad, no nos faltarán causas nobles a las que dedicarnos. En cualquiera de los casos, gracias adelantadas por lo que suceda.

Si desean colaborar para que este espacio de libertad y verdad pueda escucharse desde Groenlandia a la Tierra del fuego pueden conseguirlo haciendo click en los enlaces a continuación. Este año, por segunda vez, realizamos el crowdfunding via Kickstarter, el sistema más seguro disponible en Internet para recaudar fondos, que sólo se emplearán en los gastos derivados del programa La Voz. God bless ya!!! ¡¡¡Que Dios los bendiga!!!




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Tiempo de madurar

12/04/2018
Publicado en Actualidad
La más que discutible decisión de un tribunal germano de no extraditar a Puigdemont y el respaldo ulterior de una ministra me han causado un enorme pesar. Sin embargo, mi desolación se ha agudizado al contemplar la manera infantil con que ha reaccionado buena parte de la opinión pública.

Siguiendo una tradición secular que España trasplantó al otro lado del Atlántico, los comentaristas han achacado el origen del mal a una causa exterior en lugar de reconocer responsabilidades propias. Que se atribuya el comportamiento alemán al antisemitismo constituye una absoluta majadería siquiera porque una nación como España responsable de los pogromos de 1391, cuyos Reyes católicos expulsaron a los judíos en 1492 y que mantuvo la limpieza de sangre hasta bien avanzado el siglo XIX no tiene autoridad alguna como para dar lecciones al respecto. Aún más delirante es acusar a Alemania de racismo ya que, supuestamente, sus habitantes altos y rubios, miran con desprecio a los bajos y morenos. Que en España hay enanos físicos y morales es innegable, pero cuesta creer que la causa de todo este desaguisado se encuentre ahí. La realidad es que el desastre catalán ha sido impulsado, tolerado, permitido e incluso financiado por españoles. Es más. Algunos de los que ahora más gritan su indignación cierran la boca como Ramonetas cuando se trata de recibir dinero o publicidad de los principales valedores del golpe catalán. Mucho critican a los golpistas – con razón – pero luego se bajan las sayas ante la Caixa deseando recibir el dinero de su publicidad. En otras palabras, se ataca a la Mafia y se pierde el alma por venderla a Al Capone. Por supuesto, podemos echar la culpa de lo que sucede a Fausto, a Lutero, a los dramas de Schiller, al master de la Bernarda e incluso a Penélope Cruz que en una película se atrevió a rechazar los avances sexuales del Dr. Goebbels. Podemos hacerlo y muchos lo harán. Sin embargo, sería de desear que, por una vez, no busquemos falsos culpables de nuestros pecados innegables sino que los reconozcamos con sabiduría y cordura y demos los pasos para corregirlos porque nadie de fuera va a solucionar lo que nosotros mismos no arreglemos. Si alguien cree que exagero, ya tendrá ocasión de comprobarlo cuando el Banco Central Europeo deje de comprar nuestra deuda, suba la prima de riesgo y tengamos que apechugar con las monstruosidades económicas perpetradas por Montoro desde hace un lustro. Tampoco entonces nos echarán una mano. Así que, si se me permite el consejo, deberíamos de dejar de comportarnos como adolescentes porque, después de tantos siglos, ya es tiempo de madurar.







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