Ayudas y contribuciones
Funciona con Kickstarter Queridos amigos: como ustedes saben el programa La Voz se realiza con un equipo reducido – aunque me atrevo a decir que excelente e incluso inmejorable – con un director y alguno de los colaboradores que no han percibido un solo céntimo por su labor. El programa no cuenta con medio económico alguno y, de la manera más firme y consciente, no percibe ingresos por publicidad pública o privada.

Hoy comenzamos un nuevo crowdfunding con la misma empresa estadounidense con que lo realizamos el año pasado. La meta está en reunir la cantidad total de sesenta mil dólares por la sencilla razón de que, a pesar de que son muy modestos los sueldos del personal, los gastos se han incrementado más que considerablemente. Otro año más, el director y alguno de sus colaboradores seguirán sin percibir pago alguno por su labor.

Como en otras ocasiones anteriores, nos limitamos a cumplir con nuestro deber, a esperar que la gente responsa y a confiar en Dios. Es nuestro deseo que a este crowdfunding contribuyan los que escuchan La Voz y consideran que merece la pena mantener un programa que es libre y veraz, entre otras razones, porque – insistimos en ello - no depende de publicidad privada e institucional. Con todo, si no hay gente suficiente que desee mantener abierta esa ventana a una información libre e independiente, lo aceptaremos. Los oyentes lo habrán decidido, cerraremos el programa y a nosotros nos quedará la satisfacción de haber perdido mucho dinero, pero, al menos, haber servido a los demás hasta donde pudimos. A continuación, nos dedicaremos a otras tareas en beneficio de nuestros congéneres. Hay mucho campo por trabajar y, con seguridad, no nos faltarán causas nobles a las que dedicarnos. En cualquiera de los casos, gracias adelantadas por lo que suceda.

Si desean colaborar para que este espacio de libertad y verdad pueda escucharse desde Groenlandia a la Tierra del fuego pueden conseguirlo haciendo click en los enlaces a continuación. Este año, por segunda vez, realizamos el crowdfunding via Kickstarter, el sistema más seguro disponible en Internet para recaudar fondos, que sólo se emplearán en los gastos derivados del programa La Voz. God bless ya!!! ¡¡¡Que Dios los bendiga!!!




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¿Rapidez o verdad?

20/12/2016
Publicado en Actualidad
Entre las características más inquietantes de los actuales medios de comunicación no puedo dejar de ver la rapidez. Entiéndaseme bien. Resulta magnífico, incluso ideal que la radio, la televisión o la prensa escrita nos informen cuanto antes de lo que sucede.

Lo que me sobrecoge es la manera en que esa celeridad se consigue no pocas veces en detrimento de la verdad. De la manera más inesperada, surge la noticia y hacia el lugar se desplazan desatados los reporteros con cámaras, micrófonos y bolígrafos. Da la sensación de que todos ellos han adoptado como código deontológico aquella frase del general Custer que afirmaba lo de “el que llega el primero es el primero y el segundo no cuenta”. De ser así, parece que a nadie se le ha ocurrido reflexionar sobre cómo acabó Custer gracias a su apresuramiento por llegar antes que nadie. Como lo que se busca en primerísimo lugar no es la veracidad sino la transmisión de la actualidad, los resultados son nefastos. Se transmite lo que parece ser la realidad y esa impresión que no ha sido contrastada ni analizada ni meditada salta inmediatamente a las tertulias mediáticas donde hay gente que lo mismo sabe de física nuclear que de Oriente Medio porque nadie se queda callado jamás. Se de lo que hablo porque sólo una vez en mi vida recuerdo que contrastaran conmigo una noticia que me afectaba y porque recuerdo que, hace años, me callaba en una tertulia televisiva cuando desconocía un tema – por ejemplo, el fútbol – y me lo afeaban. Cuando la supuesta información llega a las tertulias ya se ha convertido en verdad oficial. Lo que haya aparecido en los medios y lo que hayan repetido los contertulios se ha convertido en carnaza de cafés y bares que es donde se discute la realidad de España. De nada servirá que luego se descubra que la realidad fue distinta, que los hechos eran diametralmente opuestos o que los perjuicios causados pueden haberse convertido ya en irreparables. La rapidez ha prevalecido sobre la verdad y una de las consecuencias será lo que John Ford afirmaba de la leyenda en el oeste y es que, finalmente, adquiere rango de Historia aunque no sea cierta. Las reputaciones destruidas, las personas dañadas, incluso los negocios arruinados no tendrán posibilidad alguna de reparación. Comprendo la importancia de las primicias, de la celeridad, del estar allí, justo allí, pero ¿sería tan grave, tan perjudicial, tan dañino que a la rapidez informativa antepusiéramos la verdad de los hechos?







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