Ayudas y contribuciones
Funciona con Kickstarter Queridos amigos: como ustedes saben el programa La Voz se realiza con un equipo reducido – aunque me atrevo a decir que excelente e incluso inmejorable – con un director y alguno de los colaboradores que no han percibido un solo céntimo por su labor. El programa no cuenta con medio económico alguno y, de la manera más firme y consciente, no percibe ingresos por publicidad pública o privada.

Hoy comenzamos un nuevo crowdfunding con la misma empresa estadounidense con que lo realizamos el año pasado. La meta está en reunir la cantidad total de setenta mil dólares por la sencilla razón de que, a pesar de que son muy modestos los sueldos del personal, los gastos se han incrementado más que considerablemente. Otro año más, el director y alguno de sus colaboradores seguirán sin percibir pago alguno por su labor.

Como en otras ocasiones anteriores, nos limitamos a cumplir con nuestro deber, a esperar que la gente responsa y a confiar en Dios. Es nuestro deseo que a este crowdfunding contribuyan los que escuchan La Voz y consideran que merece la pena mantener un programa que es libre y veraz, entre otras razones, porque – insistimos en ello - no depende de publicidad privada e institucional. Con todo, si no hay gente suficiente que desee mantener abierta esa ventana a una información libre e independiente, lo aceptaremos. Los oyentes lo habrán decidido, cerraremos el programa y a nosotros nos quedará la satisfacción de haber perdido mucho dinero, pero, al menos, haber servido a los demás hasta donde pudimos. A continuación, nos dedicaremos a otras tareas en beneficio de nuestros congéneres. Hay mucho campo por trabajar y, con seguridad, no nos faltarán causas nobles a las que dedicarnos. En cualquiera de los casos, gracias adelantadas por lo que suceda.

Si desean colaborar para que este espacio de libertad y verdad pueda escucharse desde Groenlandia a la Tierra del fuego pueden conseguirlo haciendo click en los enlaces a continuación. Este año, por segunda vez, realizamos el crowdfunding via Kickstarter, el sistema más seguro disponible en Internet para recaudar fondos, que sólo se emplearán en los gastos derivados del programa La Voz. God bless ya!!! ¡¡¡Que Dios los bendiga!!!




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Nicaragua existe (I)

03/05/2018
Publicado en Actualidad
Las noticias sobre la represión llevada a cabo por Daniel Ortega con el resultado de varias muertes – más de treinta - ha devuelto a Nicaragua a las páginas de actualidad. No es poco logro.

El sandinista Daniel Ortega ya gobernó Nicaragua en los años setenta y se vio desplazado del poder por las presiones de Estados Unidos y, sobre todo, la hartura de los nicaragüenses. Estuve en Nicaragua en aquel entonces y puedo decir que era la peor dictadura que he conocido aunque, ciertamente, tenía muy buena prensa en España. Ortega aprendió aquella lección y, al regresar al gobierno, decidió mantenerse de manera indefinida mediante el acuerdo con poderes reales. En primer lugar, convocó a los empresarios para decirles que se dedicaran a ganar dinero y que dejaran la política, que es de por si sucia, en manos de los sandinistas. En segundo lugar, soldó una alianza con la iglesia católica valiéndose de su esposa, una mujer que se confiesa como convencida devota y, a la vez, es dirigente destacada de una organización internacional de brujas. Finalmente, Ortega se hizo con el control, a través de amigos y familiares, de la inmensa mayoría de los medios de comunicación y, en especial, de la televisión y de la radio. No hace falta decir que con los presupuestos, los púlpitos y los medios en sus manos, Ortega ha disfrutado con bastante facilidad de un poder punto menos que absoluto en Nicaragua. Como además ha evitado las clásicas baladronadas izquierdistas al estilo de Castro, Chávez o Morales, Ortega se vio libre del punto de mira de los medios internacionales. De hecho, desde hace años Ortega ha podido eliminar a los medios díscolos – tuve el inmenso honor de participar en el último programa de uno de ellos hace un par de años – y liquidar a la oposición sin necesidad de descerrajar tiros en la nuca o crear un GULAG. En apariencia, Ortega había conseguido la dictadura perfecta. El problema es que era demasiado perfecta. En otras palabras, el vapor social nacido de cualquier gestión no tenía una rendija por donde salir y debilitarse. Al final, ese malestar ha estallado y lo ha hecho por una causa relativamente menor. El cambio del sistema de pensiones – un sistema que, como antes de Montoro, en España – tenía superávit ha provocado una revuelta popular, muertos incluidos. Pero no nos engañemos: el problema es Ortega, no las pensiones.







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