Ayudas y contribuciones
Funciona con Kickstarter Queridos amigos: como ustedes saben el programa La Voz se realiza con un equipo reducido – aunque me atrevo a decir que excelente e incluso inmejorable – con un director y alguno de los colaboradores que no han percibido un solo céntimo por su labor. El programa no cuenta con medio económico alguno y, de la manera más firme y consciente, no percibe ingresos por publicidad pública o privada.

Hoy comenzamos un nuevo crowdfunding con la misma empresa estadounidense con que lo realizamos el año pasado. La meta está en reunir la cantidad total de setenta mil dólares por la sencilla razón de que, a pesar de que son muy modestos los sueldos del personal, los gastos se han incrementado más que considerablemente. Otro año más, el director y alguno de sus colaboradores seguirán sin percibir pago alguno por su labor.

Como en otras ocasiones anteriores, nos limitamos a cumplir con nuestro deber, a esperar que la gente responsa y a confiar en Dios. Es nuestro deseo que a este crowdfunding contribuyan los que escuchan La Voz y consideran que merece la pena mantener un programa que es libre y veraz, entre otras razones, porque – insistimos en ello - no depende de publicidad privada e institucional. Con todo, si no hay gente suficiente que desee mantener abierta esa ventana a una información libre e independiente, lo aceptaremos. Los oyentes lo habrán decidido, cerraremos el programa y a nosotros nos quedará la satisfacción de haber perdido mucho dinero, pero, al menos, haber servido a los demás hasta donde pudimos. A continuación, nos dedicaremos a otras tareas en beneficio de nuestros congéneres. Hay mucho campo por trabajar y, con seguridad, no nos faltarán causas nobles a las que dedicarnos. En cualquiera de los casos, gracias adelantadas por lo que suceda.

Si desean colaborar para que este espacio de libertad y verdad pueda escucharse desde Groenlandia a la Tierra del fuego pueden conseguirlo haciendo click en los enlaces a continuación. Este año, por segunda vez, realizamos el crowdfunding via Kickstarter, el sistema más seguro disponible en Internet para recaudar fondos, que sólo se emplearán en los gastos derivados del programa La Voz. God bless ya!!! ¡¡¡Que Dios los bendiga!!!




Blog

El pequeño tamborilero

15/07/2017
Publicado en Música
Cuando todavía se emitía aquel maravilloso programa – sí, era maravilloso y no tengo la menor intención de ocultarlo – que se llamaba Camino del sur, primero, y Regreso a camino del sur, después, solía dedicar al menos dos emisiones al año a música sureña relacionada con la Navidad.

El resultado era excepcional y muy variado, tan variado, a decir verdad, que rara vez repetí canciones en los distintos programas. Sólo me permitía dos o tres excepciones. La primera era Navidades blancas y la segunda, otro tema conocido inicialmente como la Canción del tambor y luego como El pequeño tamborilero. Su autora, Katherine Kennicott Davis, era una piadosa evangélica sureña que confesaba que la inspiración para el tema le había venido en el curso de una siesta. Se había echado un rato a descansar cuando la melodía le surgió en la cabeza y, al parecer, cuando se levantó apenas tuvo que dedicar unos minutos a terminar de escribirla. Doy la historia por cierta no sólo porque me fío del testimonio de su protagonista sino también porque, en ocasiones, he experimentado fenómenos semejantes.

La canción no está relacionada con ningún pasaje bíblico – lejanamente con la adoración de los pastores – pero sí presenta, bajo su historia, una enseñanza netamente cristiana, aquella que afirma que Dios se complace al ver que lo adoramos y que no tiene en cuenta la modestia de aquello que podamos ofrecerle. Para los que se han pasado siglos levantando templos escandalosos semejante afirmación puede resultar hasta ridícula, pero es una gran realidad. No estamos en tiempos de Navidad, pero sí cerca del período vacacional que, seguramente, algunos ya habrán iniciado. No pensemos en lo que podemos gastar, ostentar o mostrar. Más bien compartamos y demos humildemente lo que tengamos, sea poco o mucho, en la seguridad de que el Dios que sólo busca un corazón contrito y humilde no lo rechazará (Salmo 51: 17). No es otra la lección de esta hermosa tonada.

Les incluyo tres versiones de esta canción extraordinaria. La primera – una de mis preferidas – es la entonada por John Denver, la malograda figura de la música country; la segunda es – sorpréndase ustedes – la cantada por Frank Sinatra y la tercera – que no podía faltar – es la archipopular del español Raphael. Apartados como estábamos de la música espiritual de otros lugares, millones de españoles creyeron hace ya medio siglo que la canción era tan de Raphael como Yo soy aquel o Digan lo que digan. Se equivocaban de medio a medio, pero aún así esa versión estará para siempre en nuestros corazones. Disfrútenlas. God bless ya!!! ¡¡¡Que Dios los bendiga!!!

Aquí esta John Denver

www.youtube.com/watch?v=pzEbY2IJSHE

Nada menos que Frank Sinatra cuyo centenario ha sido esta semana

www.youtube.com/watch?v=o-QtjaHeyrM

Y - ¿cómo no? – la versión de Raphael

www.youtube.com/watch?v=Wd54NQeGh_I







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