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César Vidal escribe de fútbol

27/05/2014
Publicado en Actualidad, Artículos La Razón
El viernes por la noche, casi en la madrugada española, recibí un sms de unas de las subdirectoras de La Razón preguntándose si estaba dispuesto a escribir 1.500 palabras sobre la Historia del Real Madrid y del Atlético. Conocida es mi nula afición por el deporte. No es menor la que siento ante la idea de enfrentarme al reto de algo nunca hecho. Acepté, pero aclarando que no podría ser tan rápido como en otras ocasiones en que me encargan un reportaje de Historia. Aceptaron. El resultado – verdadera pieza de museo entre mis escritos - va a continuación. Se escribió antes del partido y no he cambiado una coma. Sí puedo decir que cuando terminé de redactarlo mi impresión era que el Atlético se haría con la copa si no había prórroga, pero que, de darse ésta, el Real Madrid se acabaría imponiendo. Pura casualidad.

MÁXIMOS RIVALES

Aunque hoy en día existe la noción de que la máxima rivalidad existente en el panorama futbolístico nacional es la que enfrenta al Real Madrid con el Barcelona, los conocedores de la Historia del fútbol saben que no es así. A decir verdad, si ha habido dos equipos enfrentados en una rivalidad máxima han sido el Atlético de Madrid y el Real Madrid. Conociendo la Historia tampoco sorprende. El Real Madrid existió incluso antes de su fundación oficial. De hecho, en 1900, nació como el Football Sky por impulso de Juan Padrós, su primer presidente y capitán. Dos años después, aquel equipo pasó a denominarse, ya como sociedad, Madrid Football Club. Su uniforme consistía en camisa y pantalón blancos y medias y gorra azules. Un bienio después, el Madrid era uno de los siete fundadores de la FIFA y se fusionaba con el Moderno FC y el AS Amicale. Al año siguiente, 1905, ganaba su primera copa de España derrotando precisamente al Athletic por 4 a 1. Repetiría la hazaña en la siguiente temporada y nuevamente en 1907 ganando su primera copa en propiedad. En 1913, los jugadores del Real Madrid se convirtieron en “merengues” por obra y gracia de la prensa. La década de los veinte fue floja, casi como si Alfonso XIII hubiera sido gafe al conceder al Madrid FC el título de Real. Los años treinta, por el contrario, resultaron legendarios con una alineación en la que estaba Ricardo Zamora, Ciriaco, Jacinto, Quncoces, Olivares, Regueiro e Hilario. El Madrid dejó por entonces de ser Real – había llegado la Segunda República – y del escudo del club desapareció la corona incorporándose una franja morada como en la nueva bandera nacional. No influyó aquello en la marcha del equipo porque en 1932 – primer título de liga - no sufrió ni una sola derrota. La guerra civil interfirió lógicamente en la trayectoria del club, pero no sin que el mismo año 1936 el Madrid obtuviera su séptima copa tras derrotar al FC Barcelona. El regreso tendría lugar el 1 de octubre de 1939.

En 1943, el Madrid vencería en la Copa al Barcelona por 11 a 1, pero lo más importante sería la llegada a su presidencia de Santiago Bernabéu, un hombre que se convertiría en verdadera leyenda del fútbol internacional y que incluso llegaría a fundar una sección de béisbol, deporte en el que el Madrid se proclamó campeón. Las siguientes décadas se revelarían prodigiosas. En 1953, el Madrid contaba en su plantilla con Di Stéfano, Gento y Marquitos y tres años después ganaba su primera copa de Europa. La primera porque volvió a ganarla en 1957, 1958, 1959 y 1960. En esta última ocasión, venció al Eintracht Frankfurt por 7 a 3 en lo que se considera como la mejor final de la Copa de Europa de la Historia. A la sazón, el Real Madrid era el mejor equipo del mundo y algunos se atreven a afirmar que de toda la Historia del fútbol. Quizá, pero el Madrid de los sesenta – en el que entraron Amancio, Zoco y Pirri – no fue pequeño. La prueba está en que en 1965 ganó su quinta liga consecutiva y en 1966, su sexta copa de Europa. Con posterioridad, se acusaría al Madrid de ser el equipo del Régimen. La realidad es que casi lo único magnífico que España podía presentar ante Europa – adonde marchaban centenares de miles de emigrantes – y el mundo era el Real Madrid. En 1975, año de la muerte de Franco, por cierto, hizo doblete ganando la Liga y la Copa.

Los trece títulos de fútbol obtenidos durante la década de los ochenta dejaron de manifiesto que, desde luego, al Real Madrid no le vino mal la democracia. De hecho, la denominada Quinta del Buitre – en la que junto a Emilio Butragueño estaban Míchel, Juanito o el multipichichi Hugo Sánchez – demostró ser sensacional. La década concluyó en 1990 con el vigésimo quinto título de Liga y el récord de 107 goles en el campeonato además de la Supercopa.

En los noventa, el Madrid “tan sólo” obtuvo 9 copas incluida en 1998, la de Europa, a la que se sumó, ese mismo año, la segunda Copa intercontinental debida al famoso gol del aguanís de Raúl. Del milenio – 2000 - se despediría con otra Copa de Europa más y con la FIFA declarando oficialmente que era el mejor equipo del siglo XX. La afirmación resultaba indiscutible y era prólogo de la denominada Era Galáctica del Real Madrid – la de Zidane, Raúl, Ronaldo, Beckham, Casillas… - en que el club de fútbol obtendría más de una decena de títulos y llegaría a alcanzar en 2002 su novena Copa de Europa a la vez que la Supercopa de Europa el único trofeo que todavía no figuraba en sus vitrinas. En lo que va de la siguiente década, el Real Madrid ha obtenido cuatro trofeos, sin duda, una circunstancia memorable para cualquier club, pero demasiado poco para sus aficionados.

Frente a un desarrollo histórico de ese tipo no sorprende la máxima rivalidad con el Club Atlético de Madrid. A decir verdad, es un panorama semejante al vivido por una familia en que de los dos hermanos, el menor es un prodigio, pero el mayor es un verdadero genio. Se quiera o no, el segundo - casi siempre e injustamente - se verá eclipsado por la superioridad apabullante del primogénito. Porque el Atlético, desde su fundación un año después a la del Madrid, es el cuarto club español con más títulos oficiales al haber conseguido siete títulos internacionales y más de una veintena nacionales.

Curiosamente, el Atlético de Madrid fue inicialmente una simple sucursal del Athletic Club de Bilbao fundado por un grupo de estudiantes vascos de la Escuela Especial de Ingenieros de Minas. De ahí que su nombre inicial fuera Athletic Club Sucursal de Madrid y que los dos clubs no pudieran enfrentarse en partidos oficiales por considerarse que eran uno solo. El Athletic no llegó a jugar una final – la del Campeonato Regional Centro - hasta casi una década después, en 1912 y no se emancipó del club vasco hasta 1921. Con todo, la verdadera Historia del club comenzó tras la guerra civil, cuando el 4 de octubre de 1939, a causa de la mala situación económica y de la escasez de futbolistas, se fusionó con el Aviación nacional dando lugar al Athletic Aviación Club. Fue una buena decisión porque al año siguiente, bajo la dirección de Ricardo Zamora, ganó por primera vez el título de Primera División.

En 1947, el equipo pasó a llamarse Club Atlético de Madrid, adoptando un nuevo escudo y fichando en 1949 a Helenio Herrera como entrenador. El paso se tradujo en la conquista de dos títulos de Liga consecutivos, pero fue la década de los sesenta en la que dio muestras extraordinarias de su valía. De hecho, se había despedido de la temporada 1959-60 consiguiendo la primera Copa del Generalísimo – la actual del Rey – venciendo precisamente a su rival histórico: el Real Madrid. En la temporada siguiente, de nuevo, el Atlético ganó la Copa imponiéndose otra vez al Real Madrid. Por añadidura, conquistó la Recopa de Europa en 1962, su primer trofeo europeo oficial. Con todo, la década que dio más alegría a los colchoneros fue la de los años setenta donde el club se hizo, entre otros trofeos, con la Copa intercontinental, el segundo título internacional de su Historia y la única vez en que un equipo europeo lo ha ganado sin obtener previamente una Copa de Europa.

En 1992, el Atlético se enfrentó nuevamente con el Real Madrid por la Copa del Rey. Por tercera vez, los colchoneros se impusieron a los merengues en un partido de “máxima rivalidad”. Ese mismo año, el club - que pasó a llamarse Club Atlético de Madrid S.A.D. – pasó a manos de Jesús Gil en un episodio que acabaría en los tribunales. Sin embargo, con Gil al frente, en la temporada 1995-6, el club rojiblanco obtendría el doblete de la Liga y la Copa del Rey – frente al Barcelona – por primera vez en su historia. En 1996, al conseguir ganar la Liga por novena vez el Atlético rompió la hegemonía mantenida hasta entonces por el Real Madrid y el Barcelona. Pero tras las mieles vinieron las hieles… los problemas económicos y la intervención judicial derivaron en un descenso del equipo a segunda división en 2000. En lo que se denominaron “los años en el infierno”, el Atlético luchó por regresar a primera y lo consiguió con honor acabando la temporada 2001-2 como campeón de segunda. La crisis no sería remontada del todo hasta 2007-8 en que logró volver a clasificarse para la Liga de campeones. Dos años después, se proclamó primer campeón de la UEFA Europa League lo que significaba el final de casi medio siglo de sequía europea y en 2010, logró su primera Supercopa de Europa. Dos años después, el Atlético ganaba su segunda Europa League. En la temporada 2012-13, el Atlético llegó a la final de Copa del Rey, de nuevo contra su eterno rival, el Real Madrid al que derrotó en la prórroga. Se rompió así una racha de casi década y media sin vencer al Madrid y el Atlético obtuvo su décima Copa del Rey. Considerado en 2014 en la Clasificación Anual de Clubes de la IFFHS como tercer mejor club del mundo – ganó la liga este año tras enfrentarse al Barcelona – el Atlético vive uno de sus mejores momentos históricos y, por añadidura, cuenta con la que muchos consideran “la mejor afición del mundo”. El resultado no está, pues, decidido.







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